CINCO PUNTOS QUE FUERON CLAVE EN LA EXPANSIÓN DE ESTADO ISLÁMICO EN IRAK: LECCIONES PARA FUTUROS CONFLICTOS.

Jose Valdés De Olives.

Resumen:

El 9 de diciembre de 2017 el primer ministro iraquí Haider al-Abadi declaraba el fin de la guerra contra el Estado Islámico en Irak. Habían pasado más de tres años desde la proclamación del Califato. Tres años donde Estado Islámico en su momento de máxima fortaleza llevó su expansión hasta las puertas de Bagdad y fue capaz de crear un proto-estado. Este análisis pretende mencionar los puntos claves más significativos que permitieron a Estado Islámico alcanzar lo que todavía ningún grupo había conseguido. Al mismo tiempo servir de guía para detectarlos en conflictos actuales y prevenir de cara al futuro. Palabras clave: Iraq, Estado Islámico, terrorismo, conflicto civil, sectarismo

Abstract:

On December 9, 2017 Iraqui prime minister Haider al-Abadi declared the end of war against Islamic State`s in Iraq. More than three years had passed since the proclamation of the Caliphate Three years where the Islamic State at its peak took its expansion to the gates of Baghdad and was able to create a proto-state. This analysis aims to mention the most significant key points that allowed the Islamic State to achieve what no group had yet achieved. At the same time, serve as a guide to detect them in current conflicts and prevent them in the future. Key words: Irak, Islamic State, terrorism, civil conflict, sectarianism

Introducción.

El 28 de junio de 2014, en la mezquita mayor de Mosul y durante la oración del viernes, Abu Bakr al-Baghdadi, proclamaba el retorno del Califato, culminando un proceso de once años desde que Abu Musab al-Zarqawi, creador del grupo, se estableciera en Irak en 2003 con el objetivo de responder a las tropas americanas.

Estado Islámico cristalizaba así antiguos anhelos mostrados desde hace décadas por prominentes ideólogos salafistas yihadistas como el actual líder de Al-Qaeda, Ayman Al-Zawahiri quien en su obra “Caballeros bajo el estandarte del Profeta” ya había mencionado que era necesario apropiarse de una porción de Oriente Medio para comenzar a reconstruir desde ella el Califatoi.

En 2014, Estado Islámico, no solo controla una pequeña porción de terreno en una abrupta región montañosa trasfronteriza de por ejemplo Afganistán, sino que controla un territorio extenso en dos países, Irak y Siria, numerosas ciudades como Mosul, la segunda mayor ciudad iraquí, y lo que es más reseñable, posee acceso a recursos económicos importantes como plantas petrolíferas, el dinero saqueado de bancos como el de la propia Mosul o los impuestos recaudados en las ciudades bajo su gobierno, todo ello unido a un amplio reclutamiento de combatientes (zonales y extranjeros) o una extensa red de publicidad y social media.

Ello supuso un nuevo panorama en la pirámide de grupos terroristas, al tiempo que dejaba atrás a su predecesor y hasta ese momento máximo exponente del terrorismo internacional para occidente, Al-Qaedaii.

Al hablar de Estado Islámico es importante destacar la rápida aceleración del camino desde la insurgencia hacia el control de territorio y estructuras de gobierno medianamente establesiii o la transformación de grupo insurgente a actor transnacional relevante con capacidad de alterar la distribución de poder en su propio sistema regional y exportar inseguridad a otros ámbitos regionalesiv.

Tres años después de su derrota, Irak sigue siendo hoy un país frágil e inestablev. Las próximas elecciones convocadas para el mes de junio y recientemente aplazadas hasta octubrevi podrían ser una ocasión para restablecer la fe del pueblo iraquí, sin embargo, las protestas de los últimos meses y atentados como el del pasado mes de enero en Bagdad que provocó la muerte de al menos 32 personas y más de cien heridos, produce que las heridas de la población civil no terminen de cicatrizar y al mismo tiempo que incite un nuevo auge de grupos terroristas como Estado Islámico.

La situación en otras partes del mundo como por ejemplo el Sahel no es mucho mejor. Estado Islámico en el Gran Sahara multiplica sus ataques y busca beneficiarse de las debilidades de países como Niger, Mali o Burkina Fasovii.

Por todo ello entendemos que es interesante con la visión de 2021 retrotraernos hasta 2014 y hacer hincapié en los errores cometidos por el estado iraquí, así como los aciertos que Estado Islámico supo capitalizar en su expansión hasta la proclamación del califato.

¿Cómo consiguió pasar de la insurgencia al proto-estado? ¿Qué lecciones podemos extraer de ello tras su derrota?

A nuestro juicio son cinco los puntos clave que propiciaron el rápido ascenso del autodenominado Estado Islámico en Irak.

Puntos Clave:

  1. Aprender de los errores y antecedentes fallidos. Propiciar cambios en la estrategia militar y política.

Hasta 2014 ningún grupo terrorista había sido capaz de controlar un territorito y a una población tan extensa. Son amplios los antecedentes fallidos a la hora de declarar un control territorial y un gobierno. Entre los ejemplos nos encontraos con el caso de Al-Qaeda en la Península Arábiga en Yemen o Al-Shabab en Somalia.

Uno de los errores principales cometidos es el no contar con el apoyo de la población. En junio de 2010 Nasir al-Wuhaysi, el líder de AQPA, con un pequeño grupo de combatientes escribe a Osama bin-Laden comunicándole que está preparado para conquistar Sana’a, este le replica «queremos establecer la Sharia en Sana’a solo si somos capaces de preservarlo». Bin-Laden es consciente de que se requiere el apoyo de la población y sigue avisando a AQAP «evitar matar a nadie de las tribus […] debemos ganar el apoyo de las tribus que disfrutan de la fuerza e influencia antes de la construcción de un estado musulmán […]» viii.

La constitución de lo que llegaría a ser Estado Islámico se remonta a 2003 cuando Abu Musab al-Zarqawi establece una primera red clandestina en el denominado triángulo sunní, que consta de las ciudades de Bagdad, Ramadi y Tikritix.

El grupo pasaría por distintas fases entre esos años y 2014, contando en algunos periodos con un apoyo muy escaso y al borde de la desaparición, especialmente durante el periodo comprendido entre 2007 y 2010 con los denominados «Sons of Iraq» o «Awakening» cuando las tribus y población sunní en general colaboró con el gobierno y las tropas estadounidenses en la lucha contra la denominación de Estado Islámico en aquella época, Al-Qaeda en Irak

Cuando hablamos de conflictos civiles existen numerosas circunstancias que activan las tensiones de la población: motivaciones relacionadas con problemas económicos, división étnica, agravios políticos, o como señalan Collier y Hoefflerx, el conflicto civil entendido como el resultado de un cálculo de utilidades, “greed and grievances” o codicia y queja, una estructura de oportunidades que es adecuada para la organización de la rebelión o la insurrección.

El colapso de la autoridad y el aumento de las suspicacias entre actores que interpretan el reforzamiento de la seguridad son causas eminentes de los conflictos civiles, que acostumbran a presentarse en comunidades donde las instituciones políticas son incapaces de refrenar a una minoría predispuesta a la violencia tras el derrumbamiento de la autoridad central.

Estos problemas estaban presentes en Irak, pero también habían estado presentes en otros conflictos anteriores sin lograr obtener un control territorial como el que se va a conseguir en 2014.

Un ejemplo de cambio en la estrategia militar es el que se produce entre diciembre de 2009 y enero de 2010. Circulará entre los yihadistas el “Strategic Plan for Reinforcing the Political Position of the ISI”, un documento que analizaba los errores cometidos anteriormente y promulgaba un cambio en la estrategia de combate hasta la fecha. En dicho plan se recomendaba no atacar a las tropas de EEUU, sino del ejército iraquí o la policía, al mismo tiempo que se busca atacar a pequeñas unidades forzando a las tropas gubernamentales a abandonar sus bases en las regiones donde son más débilesxi.

El diseño de la estrategia no es solo militar, sino que tiene una segunda fase política a través de la cual canalizará el descontento sunní. Generando la transformación del control militar en control político o de gobierno.

  • Descontento de una parte de la población y sectarismo.

En un conflicto el apoyo de la población es necesario, pues sin ella el control del territorio se hace prácticamente imposible de mantener, o como mínimo es necesario en una primera instancia hasta que pueda organizarse y desarrollar unas estructuras coercitivas que le permitan obtener el control aun con la población en contra.

Como henos mencionado anteriormente, a la hora de iniciarse un conflicto de carácter civil tenemos que atender a las circunstancias que pueden haber provocado el desencanto de parte de la población, como son el odio étnico y/o religioso entre grupos, el nivel de represión política, la exclusión política de los grupos o la desigualdad económica del país, todos ellos los encontramos en Irak en mayor o menor medida a partir de 2006.

A grandes rasgos Irak se puede dividir en tres zonas atendiendo a su población. Noreste kurdo, sur chií y noroeste sunní. Cuando observamos el territorio en el cual Estado Islámico obtuvo mayor expansión (provincias de Nínive, Ambar, Saladino) nos damos cuenta de que corresponden a provincias de mayoría sunní, aunque en Irak la mayoría de la población (sobre el 60%) sea chií. Ello nos hace intuir que alguna dinámica diferente tiene que existir en dichas zonas, a diferencia de ciudades como Nasiriya, Diwaniya, Basora o Nayaf (mayoritariamente chiís). Estos datos nos hacen pensar que Estado Islámico supo ahondar las diferencias y fisuras existentes en las comunidades, acrecentarlas y aprovecharlas en su favor contando así con un cierto apoyo o como mínimo una no oposición por parte de la población.

La llave a largo plazo para Estado Islámico fue también saber proporcionar niveles de satisfacción de gobernanza a la población sunní que vivía bajo su control. Unos servicios que el gobierno iraquí no supo proporcionar y que no tuvieron tanto que ver con servicios materiales sino como con un sentimiento de protección y escucha ante el rechazo del gobierno central.

A dichos elementos debemos añadirles otros como el control de aéreas con petróleo, agua o trigo que provocaron una balanza entre un gobierno por miedo y un gobierno logrando sostenibilidad.

En la guerra de 2003, serán los sunnís quienes se opongan a la caída del régimen y fueron no pocos los líderes sunnís que apoyaron la insurgencia y el boicot a EEUU. Sobre todo, tras el desmantelamiento del estado en el cual la población sunní había estado mejor considerada.

A principios de 2012 se observan numerosos ataques suicidas contra ciudades chiíes como Karbala, Nasiriya o Basora, con el objetivo de aumentar las diferencias sectarias.

En febrero de 2014 la situación de inseguridad se ha deteriorado y los asesinatos y secuestros son comunesxii, lanzándose ataques continuados contra puestos de control de las Fuerzas de Seguridad Iraquís y grupos chiíes.

Con estas acciones se consigue que las diferencias entre la población aumenten y la población sunní, con miedo a las represalias y ante el abandono del gobierno central vea a Estado Islámico como su protector, ya que, en circunstancias de profunda incertidumbre, las personas se vuelven hacia el grupo, milicia o cualquier identidad que les ofrezca un mejor cambio por la propia supervivenciaxiii.

También es destacable el papel que ejercen las tribus. A finales de 2013 y principios de 2014, Ali Hatem al Suleiman; emir de la tribu Dulaim y líder del «Anbar Tribes Revolutionary Council», portavoz de las tribus sunnís en Irak y uno de los líderes que tuvieron los “Awkening”xiv llama a las tribus a armarse y proteger a su comunidad hablando de «revolución tribal» contra Maliki y su gobierno.

El establecimiento de Estado Islámico de Irak es presentado como un estado para la población sunní iraquí que ha visto mermada su influencia y capacidades en favor del ascenso de la población chií tras la irrupción americana

3.     Desmantelamiento del Estado.

Retrotrayéndonos a 2003, a partir de la irrupción estadounidense, nos encontramos con una ruptura del monopolio de la violencia del estado iraquí que ha dado como resultado una dispersión de la violencia del estado hacia una competencia de bloques de poderxvi. Con la caída de Sadam Huseín se abrió un nuevo panorama y una nueva estructura de oportunidad como la movilización sectaria o la violencia de la insurgencia, ambos consecuencia de un estado enfermo o fallidoxvii, así como un estancamiento económico y un deterioro de las infraestructuras que no hace otra cosa sino potenciar los agravios en el momento en que estos se produzcan.

Así pues, en un estado colapsado o al borde del colapso surgen oportunidades para los insurrectos, como adquirir beneficios económicos y después tener la capacidad para organizarse y mantener la rebeliónxviii.

Tras irrupción Estados Unidos se producen tres elementos que rompen el estado al mismo tiempo que este debe crearse prácticamente desde la nada en una controvertida transición del país. En primer lugar, nos encontramos con la desbazificacion del país, la exclusión masiva de miembros del partido Baaz de Sadam Husein de las nuevas estructuras de poder y que eran quienes hasta ese momento habían gobernado el país. En segundo lugar, con el desmantelamiento de las fuerzas armadas que hasta ese momento estaban copadas por leales a los anteriores. Reestructurar un ejército desde prácticamente cero no es tarea fácil. Y en último lugar una configuración del esquema político definido en clave sectaria, con un descontento y sentimiento de marginalización de la población sunníxix.

No debemos olvidar que cuando Maliki asume el poder en 2006 y al encontrarse con un estado débil e ineficaz, lo que hace es intentar consolidar el aparato militar al mismo tiempo que centraliza el poder en su figura, pues en ese momento Irak es una competición por el poder y los recursos. Este control sobre los recursos, las fuerzas armadas iraquís o el monopolio de las instituciones de estado se acelerarán a partir de este momento. Durante 2011 y en el posterior clima de las «primaveras árabes» empiezan a surgir algunos movimientos protesta a través de los cuales la población sunní demanda más representatividad.

Las redes de grupos como Al-Qaeda o Estado Islámico se desarrollan en países debido a la cronicidad del estado fallido, el gobierno autocrático y los conflictos tribales. Estas redes presentan una gran fuerza en áreas donde la autoridad central está enferma y fuertemente resentida como sucedía en esos momentos en Irak.

Como hemos señalado anteriormente el mayor descontento se producirá en provincias de Saladino, Nínive, Diyala, y ciudades como Mosul o Kirkuk realizándose numerosas protestas. A través de ellas diferentes grupos empezarán a sacar provecho, provocando que la población sunní empezara a mirar a la insurgencia y al terrorismoxx.

Como ejemplo en las elecciones de 2014 la población suní se queja de amaño en las provincias mencionadas anteriormente donde son población mayoritaria y no sacan mayoríaxxi.

4.        Alianzas entre grupos.

En su búsqueda del éxito, los grupos armados necesitan valerse de ciertas alianzas con otros grupos. Normalmente la cooperación se da entre grupos con objetivos o ideologías similares, en muchas ocasiones se enfrentan por el apoyo popular sobre todo cuando representan al mismo grupo étnico o religioso, aunque también existen casos de cooperación sin tener dicha similitudxxii, simplemente usando la máxima “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. A través de estas alianzas los grupos terroristas consiguen dos objetivos: por un lado, facilitar la transferencia de recursos y por el otro aumentar el impacto de los ataques. Ejemplos de ambos casos los tenemos en este momento, pues nos encontramos con grupos de inspiración yihadista salafista, pero también con grupos e insurgencia con una ideología totalmente diferente como por ejemplo la que proviene del Partido Baaz.

Muchos líderes del Baaz pasaron a la insurgencia, entre los nombres clásicos destaca Ibrahim al- Douri, fallecido en octubre de 2020. El denominado como rey de tréboles por las fuerzas estadounidenses y que fuera número dos del gobierno de Sadam y a quien se le atribuye un papel importante en la ejecución de las estrategias llevadas a cabo junto a Estado Islámico. El desarrollo de las acciones estratégicas y militares hace pensar que sin lideres con grandes conocimientos del país o de dichas capacidades estratégicas y funcionamiento y dirección de redes más cercanas al ejército que a la insurgencia, la expansión de Estado Islámico habría sido más difícil.

La cooperación en el caso de Estado Islámico no es nueva, pues ya desde la instalación del grupo inicial en Irak en 2003 empezó colaborando con diferentes grupos en la zona del Kurdistán iraquíxxiii.

Todo grupo terrorista necesita para sobrevivir aparte de la eficacia organizativa, la táctica y estratégica fortalecidas a través de la movilización de combatientes, fondos y apoyoxxiv.

En esta búsqueda de apoyo de personal nos encontramos con que en julio de 2012 Abu Bakr al- Bagdadi anuncia la campaña “Breaking Walls”xxv, una de las operaciones de mayor éxito en este periodo. La campaña, focalizada en el ataque a ocho prisiones y desarrollada a lo largo de un año, demuestra el crecimiento, sofisticación y organización del grupo a través de la presencia de múltiples células y un plan establecido en varias fasesxxvi al mismo tiempo que conseguía obtener combatientes dispuestos a unirse al grupo.

Tampoco hay que desdeñar las relaciones que hubieran podido producirse a través de la estancia en Camp Bucca, donde prisioneros de distinta índole tratarían amistades y alianzas que se verían desarrolladas tras la campaña anterior.

5. Estrategia de acercamiento a la población civil.

Hemos hablado anteriormente del descontento de la población y del sectarismo imperante, sin embargo, eso no quiere decir que Estado Islámico tuviera el apoyo completo de la población, o de una parte de ella. Debía ganárselo.

Podríamos haber mencionado la estrategia política en el punto primero, sin embargo, nos parece lo suficientemente importante como para destacarla en un punto aparte.

Como señala Aaron Y. Zelinxxvii, la expansión de Estado Islámico siguió un patrón claramente definido en su expansión y consolidación del territorio.

El control territorial se divide en dos etapas: pre-control o control parcial y control total del territorio.

En la etapa primera el autor ha identificado cinco fases:

-Fase de Inteligencia: en ella se desarrollan y se ponen en marcha la activación de células durmientes, tanto en ciudades como en la infiltración en otros grupos. Es necesario aprender sobre el terreno local, identificar quienes son los actores más notables, así como los futuros enemigos u opositores. Intentar comprar o captar a los líderes locales, para posteriormente empiezar a operar militarmente en el área donde se busque ganar influencia.

-Fase de Dawa: Se podría traducir con el proselitismo. Tras el pre-control de territorio se empezarían a ejercer actividades cotidianas hacia la población, especialmente la joven. Hablar del islam y la yihad. Esta fase se promocionaría en numerosos ámbitos como mercados o calles, en las reuniones con clanes, tribus o notables. Supone un aumento de la narrativa de la causa.

-Fase de Hisba: Tras el lanzamiento del mensaje en la fase anterior, se pasaría al control ideológico, a la instauración del deber coránico y se empiezan a realizar prohibiciones como música o alcohol, al mismo tiempo que se sometería a minorías no sunnís.

-Fase de Gobierno: momento en el cual se regula a la población.

Por último, el establecimiento del control total: podemos señalar a grandes rasgos que en este punto nos encontramos con la no existencia de disidencia y el evitar despertar a la población contra el grupo gobernante.

Es el momento en el cual se empieza a luchar con un ejecito más de tipo convencional (esto solo se ha visto en Irak y Siria), en el cual se establece la Sharía, o en la gestión de proyectos públicos de cara a facilitar la vida a la población, como carreteras, escuelas, o servicios que no estaban siendo prestados y en los cuales la población observa que pueden gobernar

Conclusión.

Estado Islámico a partir de 2010, supo aprovechar una oportunidad para maximizar su poder a través de la instrumentalización de varias circunstancias.

En primer lugar, aprender de varias circunstancias que no les habían permitido obtener control territorial, tanto en conflictos y países anteriores, como en el mismo Irak desde 2003.

Las políticas de Nouri al-Maliki, sobre todo a partir de la retirada de las tropas estadounidenses en 2011 no lograron crear una conciencia de unidad nacional en el pueblo iraquí, sino que contrariamente fueron perjudiciales o como mínimo entendidas como agravios por una gran parte de la población del país, en este caso la sunní. Dichas políticas exacerbaron las distancias entre ambos grupos. Las protestas de la población suní ya eran muy numerosas en 2012. El estado iraquí al borde del colapso no supo responder produciéndose a su vez una situación de ingobernabilidad mayor y que dio pie a que Estado Islámico se declarara como único defensor de la población sunní en Irak.

Estado Islámico potencializó el caos en el país, pero sobre todo el sectarismo existente entre comunidades. Lo que le permitió ganar el apoyo de una población sin la cual no habría conseguido su expansión.

La cooperación entre grupos y los cambios de estrategia tanto militar como política también produjo resultados. Las alianzas y cooperación entre grupos insurgentes similares o el proceso de «iraquización» de los mandos dirigentes de Estado Islámico a partir de la cooperación con antiguos dirigentes del Partido Baaz, tiene su eco en la complejidad de los elementos de la estrategia tanto militar, el caso de la campaña «Breaking Walls», como política que dieron paso a la expansión y conquista de territorio.

Indudablemente los factores que jugaron en la expansión de Estado Islámico van más allá de los aquí mencionados. La importancia de lo que se denominó “Primaveras Árabes” de 2001, el conflicto sirio, el papel de estados colindantes como Turquía o Irán, así como países regionales y potencias internacionales son elementos que influyeron y deben ser tenido en cuenta cuando hablamos de lo que supuso Estado Islámico principalmente entre 2014 y 2017 en Irak.

Sin embargo, la elección de estas cinco claves nos parecen importantes puesto que emanan directamente del suelo iraquí y pueden volver a repetirse tanto en Irak, donde no parece que el conflicto haya cicatrizado, como en otros países, principalmente del Sahel como Mali, Niger o Burkina Faso, donde las facciones tanto de Estado Islámico en el Gran Sahel u otras de la misma índole, podrían explotar estas mismas claves en su beneficio, principalmente el sectarismo y la estrategia de apoyo a parte de la población en zonas donde la actuación del estado es limitada o prácticamente inexistente.

Notas bibliográficas.

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https://www.europapress.es/internacional/noticia-gobierno-irak-aprueba-aplazar-10-octubre- elecciones-parlamentarias-20210119144512.html

vii Four, J. M., & Ballanger, F. (31 de 1 de 2021). Le Sahel dans la ligne de mire du groupe «État islamique au Grand Sahara». Obtenido de France Culture: https://www.franceculture.fr/geopolitique/le-sahel-dans-la-ligne-de-mire-du-groupe-etat- islamique-au-grand-sahara

viii McCants, W. (2015). ISIS Apocalypse: the history, strategy and doomsday vision of the Islamic State. Nueva York: St Martin´s press.

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xx Pollack, K. (30 de Julio de 2013). The Fall and Rise and Fall of Iraq. Obtenido de Brookings Institution: https://www.brookings.edu/research/the-fall-and-rise-and-fall-of-iraq/

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xxii Phillips, B. J. (Abril de 2016). ¿Qué explica la supervivencia de los grupos terroristas? Alianzas y competencias. Revista CIDOB d’Afers Internacionals, 99-126. Obtenido de file:///C:/Users/Admin/Downloads/99-126_BRIAN%20J.%20PHILLIPS.pdf

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xxiv Phillips, B. J. (Abril de 2016). ¿Qué explica la supervivencia de los grupos terroristas? Alianzas y competencias. Revista CIDOB d’Afers Internacionals, 99-126. Obtenido de file:///C:/Users/Admin/Downloads/99-126_BRIAN%20J.%20PHILLIPS.pdf

xxv Lewis, J. (Septiembre de 2013). Al Qaeda in Iraq. Resurgent part I. Obtenido de Institute the Study of War: http://www.understandingwar.org/report/al-qaeda-iraq-resurgent

xxvi Lewis, J. (Septiembre de 2013). Al Qaeda in Iraq. Resurgent part I. Obtenido de Institute the Study of War: http://www.understandingwar.org/report/al-qaeda-iraq-resurgent

xxvii Zelin, A. (2016 de Enero). The Islamic State Territorial Methodology. Obtenido de The Washington Institute for Near Policy : https://www.washingtoninstitute.org/media/2238